Sé quién soy.
martes, 28 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
¿Sabes qué se me ocurrió?
Iba a extraer la parte del discurso que me resultara más significativa, pero la verdad es que no me he decidido por ninguna en concreto. Cada una de las palabras me parecen indispensables. Robin Williams está intachable de principio a fin, desde que muestra su orgullo dañado al comienzo hasta el matiz final del "tú mueves chaval" plantándole inteligentemente un reto, sabiendo que esa pequeña "humillación" es imposible dejarla ahí zanjada para una persona como Will. Para mí es toda una elegante lección de modestia a la que no le falta ni un ápice de verdad (se me ocurre más de un@ que debería verla, escuchar e interiorizar...).
Solo me queda añadir que si alguien no ha visto esta gran película, estáis tardando en hacerlo ;)
jueves, 16 de febrero de 2012
Pandemia
Cuando desperté del letargo causado por aquel infortunio me explicaron que había sufrido cierta lesión leve de tipo amnésica y que la confusión podría durarme algunos días, incluso algún que otro mes. Realmente no sé porqué, ya que las dudas implosionaban vivazmente en mi cabeza, pero algo me instó a confiar en la palabra de quienes me dieron tal diagnóstico. E hice bien porque eso fue exactamente lo que pasó. Todo me resultó verdaderamente extraño y os confesaré que no me agradó nada la impresión que absorbí de aquello. No me gustó en absoluto a lo que me tenía que, en cierto modo, adaptar. No recordaba que yo perteneciera a ese lugar, ni comprendía que me relacionara anteriormente con todas esas personas que decían conocerme. ¿Qué sería lo que teníamos en común? –me preguntaba incesamente. Permanecía ahí junto a ellos, sí, pero con objeto único de mi recuperación. Me dijeron que era lo mejor para mí, que me ayudaría el volver a aclimatarme. Y lo intenté, ¡vaya si lo intenté!. Y extrañamente, supongo, no conseguía empatizar con lo que parecía haber sido mi rutina anterior. Y lo peor de todo es que se me asemejaba a una gran jaula compartida con pajarillos trinando y revoloteando cada uno a su antojo y, mientras tanto, en el centro de la pajarera estaba yo, ocupando el “privilegiado” balancín central con visión directa a la puerta cerrada y bien asegurada desde fuera. Definitivamente estaba atrapada, detestaba aquellos barrotes con los que chocaría al intentar volar. Por ello intenté asimilar todas mis dudas y darles respuesta tan pronto como me fuera posible. Tenía que ser más fuerte que toda esa confusión ahora causada por la contradicción entre mis ambiciones y esta manifiesta decepción de ¿mi realidad?, y así, fuera en campo abierto o en cárcel, sentir a mi manera la libertad.
Bastante desconcertada, oí de fondo un sonido familiar: titití, titití, titití.... El locutor de radio me dio enérgicamente los buenos días a la vez que me informaba de la hora a la que programé anoche mi despertador. Lo cierto es que siempre se agradece amanecer con tal recibimiento. Al incorporarme caí en la cuenta de que al parecer mi fase REM de esa noche había decidido dárselas de gamberra y hacerle experimentar a mi frente algo parecido a la gota fría. Pero ese es el trato que hizo mi subconsciente con el descanso y había que respetarlo. Al fin y al cabo, al despertar todo se olvida y se ve con mayor claridad. Limpié mi rostro, me levanté, me aseé, me vestí, desayuné y salí a la calle dotándole de paso ligero a la jornada que emprendía hoy. No sé si sería por el ritmo de la marcha pero pronto volví a padecer esas sensaciones similares al monzón estival por mi frente a medida que avanzaba el tiempo que pasaba en el exterior. O quizás fuera... ¿otro sueño? Quizás aún no haya despertado... Quizás... No puede ser... es... es como... es como si hubiera tenido una noche premonitoria o quizás no había acabado y era una continuación de la misma, lo que resultaría ciertamente esperanzador. Pero ahora quien sufría amnesia no era yo, sino todos los demás. Se había extendido como una epidemia y por alguna extraña e injusta razón yo estaba siendo castigada al no sufrirla del mismo modo que ellos. Podía percibir un vacío en los ojos de la gente con la que me topaba, no se miraban los unos a los otros y tampoco les importaba, el resto no importaba. Incluso aquellos a quienes yo apreciaba no me reconocían, ni si quiera a mí me correspondían la mirada. Se habían convertido en extraños expertos en el olvido, justo donde parecía que yo había quedado relegada. Me habían excluido de su jaula, yo estaba en libertad. Era la única en libertad, y de ese modo me habían convertido de nuevo en la única prisionera. No comprendo nada... ¿es que acaso no recuerdan lo que teníamos en común?.
domingo, 12 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Azares concurrentes
Aquí he venido a parar. Aquí, absorta en la tranquila espera de lo ulterior.
Alzo la vista y veo que tú, sugerente mirada desconocida, también has venido a parar aquí, a mis ojos.
Qué extraño escalofrío; no puedo dejar de observarte.
Sonrío de forma inexpresiva ante tu misteriosa correspondencia.
Y durante esos cortos minutos, entre el nerviosismo y la timidez, pienso...
"Tú, casual desconocido, podrías ser alguien realmente especial"
Pero, simplemente, nunca lo sabré.
Pertenezco a otro aquí.
Perteneces a un desconocido allí.
Al azar de diferentes caminos concurrentes, que de nuevo debemos seguir.
Alzo la vista y veo que tú, sugerente mirada desconocida, también has venido a parar aquí, a mis ojos.
Qué extraño escalofrío; no puedo dejar de observarte.
Sonrío de forma inexpresiva ante tu misteriosa correspondencia.
Y durante esos cortos minutos, entre el nerviosismo y la timidez, pienso...
"Tú, casual desconocido, podrías ser alguien realmente especial"
Pero, simplemente, nunca lo sabré.
Pertenezco a otro aquí.
Perteneces a un desconocido allí.
Al azar de diferentes caminos concurrentes, que de nuevo debemos seguir.
sábado, 4 de febrero de 2012
Una sola puerta de tres, abierta.
Mas no morirán para siempre y,
en su transformación de mañana
darán
con más calor
a la tierra,
de su muerte,
pasado mañana,
brotes de esperanza.
Y yo no he muerto.
Me alegro de la lluvia
y me alegro del viento.
Si tengo frío, me caliento;
si tengo miedo, ¡que no lo tengo!,
susurro y pienso...
Y para mañana
ya me he comido mi pequeña ración
de esperanza.
lunes, 30 de enero de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
Nuovo Cinema Paradiso
"Márchate. Esta tierra está maldita. Mientras permaneces en ella te sientes en el centro del mundo, te parece que nunca cambia nada. Luego te vas un año, dos... y cuando vuelves todo ha cambiado. Se rompe el hilo conductor, no encuentras a quien querías encontrar, tus cosas ya no están. Has de ausentarte mucho tiempo, muchos años, para encontrar a tu vuelta a tu gente, la tierra donde naciste. Pero ahora no es posible, creo que estás más ciego que yo.
La vida no es como la has visto en el cine, la vida es más difícil. Márchate. No quiero oírte más, sólo quiero oír hablar de ti.
Y hagas lo que hagas, ámalo como amabas la cabina del Paradiso cuando eras niño."
Y hagas lo que hagas, ámalo como amabas la cabina del Paradiso cuando eras niño."
Si tuviera que escoger una sola palabra para definir esta magistral película, Cinema Paradiso, sería "oda". Es una bella oda al cine y a la vida, aunándolas primorosamente además, haciéndonos sentir de forma muy entrañable ese paralelismo, esa conexión especial que a veces existe entre ambas, a los amantes de este arte. Además es cuidadosa en cada uno de los detalles, describiendo una muy reconocible infancia y adolescencia y mostrándonos una identificable vida en el pueblo con todos los personajes característicos de él (dentro de la semejanza que nos permite el umbral de tiempo y la época), sin olvidar hacer una divertida y cariñosa sátira de los conciudadanos y la sociedad. Y qué sería del aprendizaje vital sin la figura de un referente. La película se narra precisamente emanando de esa conmovedora relación aprendiz-maestre, tendiéndose siempre ambos toda la protección que se pueden dar el uno al otro. Son notables también los sabios consejos de experimentado adulto a desconcertado adolescente haciendo, en ocasiones, alusiones a frases de cine, unificando pasión e inspiración con la vivencia personal.
Todo esto, acompañado de una preciosa y emotiva banda sonora, hace que no me quede otra opción que recomendar con mucho gusto esta maravillosa y genial película de la historia de una vida.
jueves, 12 de enero de 2012
Conformismo
A veces sólo existe la opción de aceptar y abrazar el hecho de que hay barreras que no puedes sobrepasar.
Qué irónico problema surge al caer en la cuenta de que quien descubre la existencia de dichas barreras es la propia naturaleza inconformista de cada uno.
Qué irónico problema surge al caer en la cuenta de que quien descubre la existencia de dichas barreras es la propia naturaleza inconformista de cada uno.
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